domingo, 18 de julio de 2010

The L Word: Season 3.


Damn it. Entre que últimamente me encuentro con la inspiración como de costumbre, es decir fregando el suelo de el vertedero que tengo por habitación esto será una especie de desvarío inconexo. Miento. Esta por el por el suelo pero la maldita no va a hacer ni eso por mí. Lo único que sé es que no estoy para estrujarme el cerebro así que si estabais esperando una de mis típicas obras de arte en forma de post lleno de alabanzas hacía la serie de turno esto va a decepcionaros un poco. De hecho si os esperabais algo así lo más probable es que os halláis equivocado de blog. A lo que iba. Antes de adentrarme en las profundidades de la temporada cuatro de The L Word tengo que hacer una pequeña pausa para usar este bonito documento en blanco como desahogo de todas las emociones que me ha dejado la tercera temporada, o más conocida cómo la espiral del drama maldito. De hecho esto será más bien un conjunto de pensamientos que me fueron viniendo a la mente mientras sufría, digo disfrutaba, o yo que sé, esto es buena televisión, así que se disfruta de la calidad de los episodios mientras sufres como un campeón. Un consejo tíos, para que todo vaya bien es necesario beber un litro de agua por capítulo para evitar la deshidratación. De hecho yo tomo dos por si a caso, pero soy un caso especial y a nada que me toca algo un poco me convierto en una especie de aspersor diabólico desenfrenado. Y esta temporada me toca demasiado, no por el drama en sí si no por cosas vinculadas a mí vida de infeliz, pero eso es otra historia. El caso es que a partir de ahora empieza el destripamiento salvaje de la temporada, o eso que llamamos spoilers, SPOILERS! Las mayúsculas son para darle un toque trágico a todo, no es que piense que estáis tan cegatos como yo.




Cómo decía antes no esperéis un orden concreto aunque puede que lo acabe teniendo, ni siquiera esperéis que comente lo más importante. Más bien voy a limitarme a escribir lo que se me ha pasado por la cabeza y a colgar el post en forma de deberes psicoterapéuticos para superar el trauma. Dicho todo esto ya sabéis que soy más vago que un policía municipal pero mejor persona. Así que prometo que será leve. Lo primero que me dejó tocado del principio de temporada es ver a Alice cómo una psicópata por qué Dana se fue con Lara. Maldita sea, con lo monas que eran juntas y lo feliz que me hacían. Empezamos bien, con ganas de estrangular a alguien. El caso es que después de la pena una Alice en plena crisis psicótica tiene hasta su punto gracioso si lo miras con mirada cínica, pero al final acaba dando miedo. Y otra vez pena. Si hay una constante en esta temporada es el caos. Todo lo que quedó más o menos feliz tras la temporada anterior acaba terminando en crisis durante esta temporada. Joder, si la única gota de felicidad de la season finale de la segunda temporada fue el nacimiento del bebé y ese trama no trae más que sufrimiento a este vuestro blogger favorito durante la tercera temporada. Tina de repente vuelve a tener instintos heterosexuales y usa como simulador de vuelos un chat, hasta que lo descubre Bette y es el principio del fin. Hablando de Bette, tengo que decir que me ha conquistado por completo en el episodio 4 de la temporada. Me declaro fan total, entre otras cosas por el discurso que suelta que me hizo saltar de la silla y ponerme a aplaudir. Lo que si me prestáis algo de atención tiene el doble de mérito. Por si no lo sabéis, un vago encuentra pocas cosas lo suficientemente estimulantes como para hacer algo así. Pues bien, Bette lo consigue: “-And you know what it is senator? It's a distraction! It is a wanton distraction. Because let's just be forthright and honest about what is truly unpatriotic. Abject poverty is unpatriotic. The failure of our education system is unpatriotic. Lies told by presidents as justification for war... Senator: -Miss Porter... Bette Porter: - ...is unpatriotic. It is unpatriotic that elected lawmakers fail to acknowledge, let alone address, real desperation.”



Durante esta temporada pasan muchas más cosas, entre ellas el cáncer de Dana, que es una trama llevada de una manera realista y totalmente dolorosa claro. Todo acaba con su muerte en el episodio 10. Lo que resta de temporada es para cerrarlo todo. El funeral deshonesto de sus padres, el homenaje que le rinden sus amigas y por un momento ahí se entreve un pequeño rayo de luz para cerrar la temporada. Shane le pide matrimonio a Carmen y está acaba aceptando. Luego todo va sobre ruedas. Shane conoce a su padre y acaba invitándole a la boda, Helena costea todo y la familia de Carmen entra en razón y apoya a su hija. Todo pintaba que iba a ser por fin, después de la espiral terriblemente dramática de toda la temporada, un final feliz. Pero esto no es la típica película con el final feliz para aplaudir mientras engulles palomitas en una sala llena de adolescentes cuyo mayor problema es que ropa se van a poner para ir a la fiesta de la chica más cool de su universo, lo que viene a ser un instituto privado abarrotado de adolescentes pijas en uniforme. No, esto es una maldita season finale escrita por Ilene Chaiken, que os esperabais. Y llega el caos. El padre de Shane abandona a su familia con los 10.000$ que la crédula de Helena le deja, y Shane acaba cancelando la boda. Dejando a mi querida Carmen destrozada y empapada en lágrimas, que viene a ser el dibujo perfecto de cómo estaba yo. Ah, casi se me olvida. Bette se despide por todo lo alto secuestrando a Angelica. Joder, esto es una season finale y lo demás son tonterías. Los contraste emocionales que me provoca esta tía me dejan destrozado y me encantan. Llamarlo síndrome de estocolmo o una variación rara del susodicho, el caso es que me he enamorado del show a pesar de todo lo que sufro con él, o quizás precisamente por eso.

3 comentarios:

Antara dijo...

SPOILERS

La temporada empezó como tú dices: con ganas de estrangular a alguien. Y esa, claro está, es Ilene Chaiken, la creadora de The L Word, la Shonda Rhimes de las lesbianas, la que yo llamo zorra maldita por cariño (?). Después de ver la tercera temporada, yo me habría devuelto a la heterosexualidad de no haber tenido novia porque todos los males habidos y por haber estuvieron reflejados allí. Afortunadamente ya pasaste por eso, ya lo superaste. Ahora sólo te queda disfrutar de la cuarta y la quinta temporada, que son geniales (la quinta es mi favorita). Y ya luego viene la sexta, pero de eso hablaremos otro día. ¬¬

Bette es muy grande, mi favorita de siempre, mi avatar original. Y mi novia dice que yo soy Bette Porter. La amo con locura a la Bette. :) Sus tramas laborales son profundamente políticas, una muestra más de que esta serie no va sólo sobre el amor entre mujeres, sino sobre todas sus vivencias.

Lo de Dana, vamos, Ilene Chaiken ha sostenido en el especial final (que ya te pasaré el link si no lo tienes cuando termines toda la serie, porque es imperdible), que se arrepintió de haber matado a Dana Fairbanks, que no se esperaba que los fans fuéramos a reaccionar como lo hicimos (muchos dejaron la serie y algunos no superamos su muerte nunca jamás). Es para asesinarla, la verdad.

La cuarta temporada es muy muy divertida, ya verás cómo te ríes.

omar_valadez dijo...

El momento Alice y la florecilla cantadora me puso a llorar y llorar, ya sabrás porque, no quiero soltar spoilers.
En la temporada llegó Morira/Max que brilla mucho en la 4ta temporada (mi favorita como ya todos saben).
La 3ra temporada fue con la que terminé tomándole mucho cariño a la serie y la 4ta temporada reafirmo ese cariño para darme cuenta que era una de mis favoritas, me alegra que se ponga de moda y que muchos en twitter y la bloggosfera le estén dando una oportunidad.

Jaina dijo...

Odiaré a Moira/Max hasta el fin de mis días xDD Y Jenny también va a en el saco.

Me encantaba la pareja de Alice y Dana y, por supuesto, nunca perdonaré a Chaiken por hacer lo que hizo. Aunque que conste que en la primera temporada también me gustaban Dana y Lara.

La quinta son las risas y Tina se sale en esa temporada. Ya luego como dice Antara nos ponemos un poco ¬¬ con la sexta.