El film cuenta la historia de dos campesinos que ven en la guerra la oportunidad de cumplir sus sueños, uno quiere ser samurai y el otro es un vendedor de cerámicas que quiere hacerse rico, ambos están cegados por sus ambiciones y no hacen caso de las advertencias de sus mujeres.
No hay una sola escena que sobre o que se haga larga, las tres partes de la película funcionan a la perfección con su objetivo, presentación, nudo y desenlace, la parte final es brillante y la moraleja del cuento no dice nada que no sepamos ya, pero cuenta una historia de forma maravillosa que es imponible que no se te quede grabada en la memoria.
Obra imprescindible de las muchas japonesas que me quedan por ver, también intentaré ver películas a priori peores para no pegarme un atracón de obras maestras y luego sentir más el bajón. Solo he visto tres películas asiáticas, pero no he necesitado ver más para enamorarme del cine oriental, así que de vez en cuando seguirán llegando por aquí más reseñas de cine.
Nota: un 9.
1 comentario:
"Obra imprescindible de las muchas japonesas que me quedan por ver, también intentaré ver películas a priori peores para no pegarme un atracón de obras maestras y luego sentir más el bajón."
Eso mismo estaba pensando yo que debías hacer xDDDDD. Además, como dice una profesora mía, "entre Shakespeare y Dostoievsky leed un Millennium o un Crepúsculo, que la mala literatura sirve para apreciar la buena" xD. Pues con el cine lo mismo.
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